Un día en la vida de María…

-¿Cómo que desde los 6 años te masturbas?

-Pues claro, mamá. ¿Qué te pensabas? ¿Que sólo los niños podían hacerlo?

No tenía ni idea, pero si quiero hacer las cosas bien, con la mediana y el pequeño, voy a coger el libro mágico «Esto de educar mola mazo» y buscaré la solución perfecta.

Libro mágico «Esto de educar mola mazo»


La sexualidad en la etapa infantil, no trata de sexo carnal o lascivo. Trata de experimentar con el propio cuerpo. De compartir placer y afecto. Trata de relacionarse con otr@s. Por lo tanto, si una o un menor muestra interés en la sexualidad, no quiere decir que de mayor será más promiscu@. Para que se entienda mejor, en los 2 primeros años de vida, la fuente de placer es la boca. Ese es el motivo por el cual, todos los bebés quieren llevarse cualquier cosa a la boca. Por placer. Y no por ello, pensamos que de mayores, no podrán dejar de comer. 

A partir de los 2 años, tienen interés en su propio cuerpo y en el de los demás. Quieren ver a mamá o a papá desnudos. Compararse. ¿Por qué yo tengo esta parte y ella no? o al inrevés. A medida que van creciendo su curiosidad también. Se extiende hacia sus compañer@s de clase. Quieren ver sus partes íntimas. Es natural. Como lo es también tocarse zonas del cuerpo que les da placer.

Hemos asumido, en cierta manera, que en los niños es natural la masturbación pero no en el caso de las niñas. De hecho, aún, en pleno siglo XXI, nos choca encontrar a mujeres confesar con la cabeza bien alta, que se masturban. Poco a poco, la sociedad va cambiando, pero no es habitual tratar con la misma naturalidad, la masturbación femenina como sí lo es, la masculina.

Si este concepto lo extrapolamos a la infancia; nos choca que una niña se masturbe, pero no tanto, si quien lo hace es un niño.


Tanto si es un niño como una niña, la forma de actuar será la misma. Naturalidad, afecto y claridad. Y aunque el “protocolo” a seguir es el mismo, debo hacer hincapié, especialmente si es una niña. ¿El motivo? La sociedad patriarcal en la que vivimos. El niño que es encontrado en esa situación es considerado un “machote”; es visto como algo positivo. Si es una niña, la visión cambia. En una niña es considerado como algo negativo. Considerado el primer signo de promiscuidad.


No es malo que las niñas quieran tocarse. No se les debe reñir ni avergonzar por ello. 

Puede que la primera vez que te encuentres con la situación, de ver u oír a tu hija masturbarse, te quedes en shock y no sepas reaccionar. Pero es de suma importancia que te prepares para ese momento. 


Según la reacción que tomes al encontrarte en esta situación, afectará en el cómo procesa la sexualidad tu hija.

Lo más importante es que aprenda que no hay nada de malo en buscar placer. Si lo ve como algo positivo, gozará de una vida sexual saludable en el futuro. Además, entenderá que el sexo, no es servir a alguién más, como es habitual entender en la sociedad patriarcal. Si no que entenderá que la sexualidad es la búsqueda del placer. Su placer también. No por ser mujer deberá utilizar su cuerpo para el placer de otros. Su cuerpo es su placer.

Una vez entienda que la masturbación no es mala, podemos enseñar las etiquetas sociales para estos menesteres.

Desde el cariño, la tranquilidad y la naturalidad se le explica, que el lugar para la masturbación, es un lugar íntimo. La sexualidad en general se habla con naturalidad. No inventemos cosas raras por tal de no llamar cada cosa por su nombre. Se debe adaptar el vocabulario a la edad de la menor, claro que sí, pero no dar vueltas y vueltas para no expresar con claridad el mensaje que queremos transmitir.

Puedes compartir con ella, que tú también lo haces, de ese modo afianzarás la idea de que es bueno y natural.

Una manera de explicarlo, sería, por ejemplo: Sé que lo que estás experimentando te gusta y te da gustito, y cuando quieras hacerlo de nuevo busca un lugar tranquilo como tu habitación. O, podrías decirle que, lo que estás experimentando es muy íntimo, y del mismo modo que ir al baño es algo íntimo, debes hacerlo en un lugar donde nadie te moleste.

Poco a poco lo irá entendiendo. No se debe forzar la situación. Ahora está en fase de experimentación y olé por ella. 

Te aseguro que si hablas de sexualidad con tu hij@, podrás incluso, escuchar  el “click” del anclaje uniéndose entre vosotras. Si ella o él sabe que puede preguntar cualquier cosa, incluido sobre sexualidad, no tendrá la necesidad de ocultar nada porque tu le ayudas, eres sincera y siempre estarás ahí para ella.

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